Retomando mi propia publicación: Ideas populares entre homeschoolers que no siempre funcionan

La semana pasada publiqué un carrusel en redes sociales hablando de algunas ideas que a veces nos tomamos como si fuesen verdades absolutas. Todos los puntos que menciono son muy amplios y unos cuantos slides no son suficientes para expresar todo lo que uno piensa sobre cada tema. Algunas personas me sugirieron ampliar lo que quería decir y eso es parte de lo que intentaré hacer en esta entrada.

Por otro lado, me encontré con un video en el que se discute acerca de mi publicación. No me incomoda que se hagan críticas o videos derivados de alguna de mis publicaciones, al contrario, creo que enriquece mucho escuchar otros puntos de vista. Lo vi dos veces con mucha atención y estoy de acuerdo en la mayoría de las cosas que se comentan, de hecho me pareció que confirmaron varias de las que yo mencioné en mi post. Créanme que lo habría pasado sin decir nada si no se hubiera comentado que yo simpatizo con las ideas de Julián de Zubiría.


En el video se discuten también algunas cosas que yo nunca mencioné en mi publicación. No voy a ahondar en eso porque en el post está exactamente lo que dije y cualquiera puede corroborarlo en Facebook e Instagram. 


Lo que sí voy a aclarar son algunas cosas que se asumen sobre mí al inicio del video y otras pocas que me gustaría agregar. La primera parte de esta publicación es en respuesta al video y la segunda es para ampliar un poco mi propio post tomando en cuenta lo que me comentaron en redes sociales.


COMENTARIOS SOBRE EL VIDEO

  1. Yo no usé la palabra mito. El título de mi post es “Ideas populares entre homeschoolers que no siempre funcionan” (resáltese el “no siempre”) y se refiere a que no funcionan para todos, no funcionan en todos los contextos y no siempre son el consejo adecuado para todas las familias. Para dar un consejo se deberían tomar en cuenta los objetivos de cada familia, las edades de sus hijos, la forma en que les gustaría trabajar y el tiempo que planean educar en casa, entre otras cosas. 
  2. Nunca he leído a Julián De Zubiría. Supe de la existencia de este señor apenas a principios de este año porque alguien me compartió una entrevista en la que el hombre critica duramente el homeschooling. No simpatizo con sus ideas, no he leído uno solo de sus artículos ni tengo interés en hacerlo y jamás lo he mencionado en mis publicaciones. Todo lo que leo lo comparto en redes sociales cada bimestre. No tengo idea de dónde salió esta afirmación.
  3. No pretendo que mis ideas se tomen como verdades absolutas. Como pueden observar, de lo que menos hablo en mis redes sociales es de homeschooling. La mayoría de mis publicaciones hablan de libros, lectura y comprensión, que son los temas que más me apasionan. No tengo la menor intención de convencer a las personas de que practiquen el homeschooling, ni mucho menos de que lo hagan como yo lo hice. Mis publicaciones lo demuestran claramente. 
  4. Mi post no está dirigido a mamás con experiencia que asesoran a otras familias. Les pido una disculpa si así pareció. La publicación va dirigida principalmente a personas que se topan con estos consejos en redes sociales y se quedan con la idea de que esa es la única manera correcta de hacer las cosas.
  5. El único propósito de mi publicación es invitarles a reflexionar y a no seguir tendencias sin cuestionar. Tal como se menciona en el video: lo que funciona para uno puede no funcionar para otro, cada quien es libre de elegir lo que mejor se adapte a su familia. Siempre he creído esto y pensé que con ponerlo en la portada del post era suficiente para dejarlo claro.

RETOMANDO CADA PUNTO DEL POST 


  1. “Los niños aprenderán a leer solos cuando estén listos”

La parte falsa de esta idea es que el niño aprende a leer solo. Hay muchísima literatura sobre esto y está más que demostrado que el cerebro no posee las estructuras para leer y la lectura nos se da de forma espontánea. Se puede aprender a leer sin un método formal, sí; pero no se aprende a leer sin la intervención de otra persona que sepa hacerlo. Muchas mamás han enseñado a leer a sus hijos sin darse cuenta: les leen en voz alta; cuando el niño pregunta por una letra o una palabra, le explican; juegan con rimas y juegos de fonética; les ponen algún juego interactivo o una app para aprender a leer. Siempre hay alguien que le enseñó al niño indirectamente. El lenguaje escrito es simbólico y complejo, ningún niño descubre sus reglas sin ayuda. 


No hay que dar por sentado que todas las mamás saben que deben intervenir, algunas tomaron esta idea de manera literal hasta que se dieron cuenta de que con sus hijos no estaba funcionando. Tampoco he recomendado en ningún momento el uso de métodos repetitivos y aburridos. Yo misma enseñé a leer a mis hijos a base de juegos, actividades multisensoriales y abundante lectura en voz alta.


La otra parte de la frase habla de un tiempo en el que el niño está listo. Esta parte es verdad, antes de que el niño aprenda a leer debe desarrollar la conciencia fonológica a través del juego y la lectura en voz alta. Los padres suelen hacer muy bien este trabajo. También hay un tiempo en el que los niños están más receptivos para aprender a leer. Montessori no es la única que lo ha dicho. El tiempo en que cada niño está listo puede variar ligeramente entre niños neurotípicos y de manera más marcada entre niños neurodivergentes o con alguna discapacidad intelectual. 


Los neurocientíficos recomiendan enseñar a leer a los niños y afirman que la mayoría se beneficia de la enseñanza explícita. No es un tema de confiar o no confiar en la capacidad del niño. Si tu hijo es de los que aprendieron sin ayuda, está muy bien, pero ten en cuenta que no todos los niños van a leer con la misma facilidad. 


Tengo un taller de lectura con niños y adolescentes desde hace años. Me he tomado muy en serio el estudio del aprendizaje de la lectura y el desarrollo de la comprensión. Si les interesa conocer más sobre este tema, pueden contactarme y con gusto les recomiendo algunos libros.



2. “No te traigas la escuela a la casa”


Si se fijan, en esta diapositiva hablo específicamente de recursos. Jamás he recomendado repetir paradigmas, imitar horarios, seguir estándares, ni llevarte el programa oficial a casa. Hablo de recursos —aunque también agregaría estrategias— que no son exclusivas de la escuela y de las que se puede sacar provecho en casa. Creo en una educación personalizada, ecléctica y a la medida de cada niño, de ahí viene el nombre de mi página. 


Considero que trabajar con un grado de estructura que funcione para tu familia no te convierte en una persona de mente escolarizada. Mis hijos mayores no pisaron una escuela hasta la universidad (la pequeña a partir de la prepa), creo que si tuviera este tipo de mentalidad no habría aguantado dieciocho años de homeschooling. Decir que alguien tiene la mente escolarizada solo porque piensa diferente a nosotros no es justo, y menos hacerlo en un tono condescendiente. Yo no acostumbro llamar así a las personas ni recomiendo a nadie hacerlo. 



3. “Los niños aprenden a través del juego”


De este punto es del que más me han respondido en los comentarios. No estoy cuestionando la efectividad del juego. En ningún momento he dicho que el juego no funciona. Con mis hijos trabajé con juegos desde la etapa preescolar hasta hace dos años que mi hija menor terminó la secundaria en casa. En lo que no coincido es en verlo como única estrategia de enseñanza-aprendizaje. Existen muchas otras estrategias que también son novedosas y efectivas, ¿por qué deberíamos limitarnos a una sola?


En mi post también menciono que hay contenidos que requieren enseñanza directa y horas de práctica. Aquí me refiero a temas que son más mecánicos o metódicos, por decirlo de algún modo. Cosas como redactar un ensayo o resolver ecuaciones no se prestan tanto para el juego. Si ustedes han encontrado alguna manera de escribir un ensayo jugando con sus adolescentes, por favor compartan el secreto. 


A lo que voy es que no toda actividad tiene que parecer divertida para que sea efectiva. A veces la satisfacción de aprender proviene de haber terminado un proyecto o de haber dominado un problema con el que estuviste batallando. 


4. “No necesitas un currículum” 


Creo que este slide está bastante claro. Por supuesto que se puede educar en casa sin un currículum, esta no es la primera publicación en donde lo menciono. Lo puedes hacer tu mismo si tienes la creatividad y el tiempo para hacerlo, o puedes optar por estrategias de aprendizaje innovadoras que no requieren el uso de un currículum. El punto que quiero resaltar es que crear tu propio currículum puede resultar agotador para una mamá, especialmente para la que no tiene ayuda doméstica, que trabaja desde casa y que está malabareando un montón de responsabilidades al mismo tiempo. Para una mamá que se encuentra en esta situación la ayuda de un currículum o algún tipo de programa puede ser muy valiosa. 



5. “Los niños solo aprenden aquello que les interesa”


Este es otro de los puntos que me cuestionaron en los comentarios. Reconozco que los niños aprenden con más facilidad aquello que les interesa, es cierto. Hay que mencionar también que los intereses están limitados a lo que el niño conoce sobre el mundo. No se puede sentir curiosidad por algo si no se sabe de su existencia. Los padres somos responsables de atraer el interés del niño a otras cosas, de proveerle experiencias, materiales y situaciones para ampliar esos intereses. Un adulto que ama aprender es capaz de contagiar su entusiasmo hasta por los temas más inesperados. 


Algunas mamás muy hábiles me comentaron que ellas fueron capaces de usar los intereses de sus hijos para introducir todos los contenidos académicos que necesitaban hasta la preparatoria. Mis respetos para ellas, algunas mamás no somos tan creativas. 


Mi postura sobre este tema es debe haber un balance entre aprender lo que al niño le interesa con lo que los padres consideran importante para su desarrollo integral. 


El hecho de que los estudios que cito se hayan realizado en un contexto escolar no los invalida. Estas investigaciones son de lo más reciente que hay en neurociencias del aprendizaje. Y sí, es posible que en el futuro las teorías cambien y hasta se contradigan. Solo el tiempo lo dirá. El autor sí habla de la curiosidad, lo hace dentro del apartado del compromiso activo. Intencionalmente decidí no mencionarlo porque aún estoy profundizando en el tema y en por qué se incluyó justo en esa sección. 


6. “Hacer el súper y cocinar cuenta como matemáticas”


No tengo mucho que añadir a este punto porque creo que esta bastante claro. El asunto con las matemáticas, o la aritmética para ser más precisos, es que tiene una progresión lógica. Abordar los temas de manera aleatoria tiende a ser poco efectivo. Uno no puede enseñar la división larga sin haber pasado primero por la suma, la resta y la multiplicación —en ese orden—, ya que en la división larga se utilizan las otras tres operaciones. El programa de Khan Academy, por ejemplo, utiliza este tipo de progresión a la que me refiero, esa es una de las razones por las que ha dado buenos resultados tanto en homeschoolers como en colegios. Aún así, cada quien es libre de abordar las matemáticas de la manera que prefiera.



Para cerrar les recomiendo que duden, cuestionen, investiguen por su cuenta, saquen sus propias conclusiones y elijan lo que mejor le convenga a su familia. Esta vez espero haber expresado con claridad lo que quise decir y lo que no quise decir con mi post. Y por si quedaron dudas lo repito: ni estas frases son reglas ni tampoco lo son mis opiniones. Si alguien quiere tomar alguna de estas frases como regla para su familia es completamente respetable. Les agradezco por tomarse el tiempo de leerme y por los comentarios que me dejaron en redes sociales. Nos vemos a la próxima.


Comentarios